Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día, hasta que me pongas en paz y alegría, con todos los Santos, Jesús y María.
Amén.
Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día, hasta que me pongas en paz y alegría, con todos los Santos, Jesús y María.
Amén.