Te encomiendo, amado hermano, a Dios nuestro Padre misericordioso; y te pongo en manos de aquel que créo, para que vuelvas al autor de tu vida y encuentres al que te formó del barro de la tierra.
Y cuando pases de esta vida a la eterna, te reciban la Virgen, Madre de Dios, y todos los ángeles y santos.
Cristo, que fue crucificado por tus pecados, te libre de todo mal: Cristo que murió por ti, te conceda la salvación; Cristo, el hijo de Dios vivo, el buen Pastor, te reconozca entre sus ovejas y te dé posesión delParaiso.
Qué él te perdone todo tus pecados y te coloque entre los elegidos: que puedas comtemplar cara a cara a tu Redentor y goces de la visión de Dios por los siglos de los siglos .
Amén.

