¡ Oh planta bendita! que produce aromas y perfumes, te pido por la gloria que Dios le dio y la gracia que tienen, mejorar mi suerte y negocios, que llegue hasta mí lo que deseo, que salga el mal y entre el bien como entró el Señor a la casa de Jerusalén.
Dios mío, prometo ser te fiel.
Creyendo en ti por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

