(Para la defensa del Cuerpo).
¡Oh (Para la defensa del Cuerpo).! Muy querida y digna de Dios eres,que al monte Tabor entraste y con gran suerte te encontraste, con el cinto de la madre de Dios la ligaste, la ataste; así ligado el corazón de todos mis enemigos, que vinieron contra mí, en nombre del Padre Eterno y la Santísima Trinidad.
Amén
Acompañar esta oración con tres padrenuestro.

