Hazme un reflejo de tu bondad.
Que en cada prójimo vea un hermano.
Que su dolor sea el mío, dadme el don para suavizar penas y compartir su espíritu, que yo pueda infundir valor y esperanza, llevándole un mensaje de amor por la confianza en ti.
Haz, que mis actos respalden mi vida, que sea digna, dulce y comprensiva, que infunda confianza y alegría, que donde vaya, lleve siempre un poco de felicidad y paz, que todos mías tareas las emprenda con decisión, abnegación y perseverancia.
Amén.

