Gracias Dios por todo lo que tengo, eso te lo debo a ti.
Gracias padre por dejarme vivir un nuevo día. Quiero alabarte y bendecirte a lo largo de este día. Quiero darte gracias porque nunca cesas de bendecirme.
No hay nunca de tu parte un instante de abandono, nunca te vas de mi vida, así yo decida alejarme de ti, sigues haciéndote el encontradizo, insistiéndome para llenarme de tus inmensos dones.
Quiero hacerte sentir todo el amor que tengo por ti y todo lo agradecido que estoy por cada una de las bendiciones que tú me has dado a lo largo de mi vida.
Te quiero dar gracias por mi familia, por cada uno de sus miembros, por el amor que me comunicas a través de ellos y por la oportunidad que me das de expresarles todo lo que siento.
Llena mi vida de ti, llena mis deseos de ti, que mi compromiso contigo crezca, que se haga más grande el deseo de servirte y de dar siempre lo mejor.
No quiero alejarme más de ti, quiero estar siempre puesto en tus manos, porque no hay mejor lugar, porque no existe un sitio más oportuno.
Gracias por respetarme, por darme libertad, porque insistes, sé que quieres hacerme feliz, sé que quieres venir a mi corazón para que entres a darme todo lo bueno que sólo Tú me puedes dar. Me alegro en ti, me glorifico en ti, me doy cuenta que sólo en ti hay salvación y palabras de vida eterna.
Te bendigo y espero que cuides a todos los que amo durante este día.
Amén
