Querido Padre Celestial, Tú hiciste todas las cosas en seis días y luego descansaste de tu labor.
Haz que su vida de retiro sea agradable a ti, santificada por la oración y llena de confianza en tu continuo cuidado.
Protege a los que han asumido nuevas vocaciones.
Recuerda a aquellos que se sienten innecesarios que tú sigues siendo su Dios y que son preciosos a tus ojos.
En el nombre de Jesus.
Amén.

