Padre Dios, al culminar este día quiero darte gracias por cada una de las bendiciones recibidas. Ven, espíritu divino, en esta noche, enciende en mí el fuego de tu amor, envía tu luz desde el cielo e ilumina mi corazón.
Derrama tu gracia sobre mí y todos los que amo, pero principalmente en esta noche quiero pedirte por aquellos que no amo, por los que no comprendo, por las personas que no he podido perdonar, las pongo en tus manos.
Dame la fuerza de tomar la decisión de vivir en libertad, apartando de mí el odio y el rencor que no me dejan ser feliz.
Quiero entregarte mi vida y mi corazón, quiero encontrarme contigo, quita toda intranquilidad, toda preocupación, tú sabes qué es lo mejor para mí, en tu momento me darás lo que necesito.
Padre de bondad, aleja de mí toda intranquilidad, toda preocupación que me impida descansar en ti, ayúdame a vivir a plenitud mi vida, a pesar del dolor y la tristeza, junto a tu presencia sé que puedo ser feliz.
Bendito Dios, te entrego a la gente con la que comparto la vida, concédeme la capacidad de comprender sus errores, aceptarlos y buscar una solución a los problemas que nuestras diferencias han causado.
Yo creo en ti, en tu amor porque nada ni nadie podrá apartarme de ti, porque sé que cuidas de mí y de los míos.
Te entrego esta noche para que pueda descansar feliz en tus brazos.
Amén

