
Padre Celestial, a ti me dirijo para abrirte mi corazón con sinceridad y transparencia, porque de mi tú sabes todo. Mi padre es un hombre de gran corazón, él me ha enseñado en gran parte a ser la persona que soy ahora. Su vida estuvo marcada por muchos momentos importantes, ha cometido errores y también ha ayudado a muchos.
Él, Dios mío, tiene una una hermosa forma de ser, a mí me ama mucho y se ha sacrificado varias veces por mí, para darme lo que necesitaba. Señor Todopoderoso, tú que puedes guiar a todas las personas hacia un destino de virtud, lo has bendecido dándole inteligencia y fuerza para el trabajo.
Dios Bendito, por él pido para que puedas ayudarlo a seguir siendo tan bueno como es; cuida de él, Altísimo, dale salud para seguir acompañándome y aconsejándome como ya lo hace. Sé que él es un instrumento de tu bondad para que yo pueda vivir conforma a tus preceptos.
Sé también, Dios mío, que otros padres a veces persisten en el pecado y hasta el día de hoy no han podido cumplir de forma verdadera su función como pilar en la familia, junto a la madre, para cuidar de los hijos del modo que debe ser. Perdónalos, Señor, permite que puedan darse cuenta de sus errores y que puedan actuar de forma diferente y se arrepientan de corazón.
Bendito seas por permitir que mi padre siga conmigo y mi familia. Te pido que siempre lo mantengas bajo tu manto protector, alejando de él toda maldad y librándolo de tentaciones y pecados que puedan venir en el futuro; haz de él una persona mejor con cada día que pase.
Te agradezco porque siempre me he dispuesto a estar en tu Santa Presencia y a conversar contigo. En tu amor me has oído, como un padre cariñoso oye a sus hijos cuando están necesitando algo. Te pido escuches mis plegarias. Amén.
Fuente: https://www.colombia.com
